Día Europeo por el uso prudente de los antibióticos

Hoy 18 de noviembre es el día europeo por el uso prudente de los antibióticos. Como segura y lamentablemente no tendrá la repercusión mediática de otros días oficiales dedicados no al uso prudente si no a la venta de fármacos, el Grupo de Enfermedades Infecciosas de la SBMFiC, desde su recién estrenada sección en la web de la sociedad,  nos propone varios enlaces interesantes y estos cinco fantásticos recordatorios. Nuestras felicidades y gracias por la iniciativa.


		

Update 2011

Como dirían los clásicos, el pasado 20 de Octubre se celebró en el Colegio de Médicos de Mallorca el Update 2011 organizado por la Acadèmia de Ciències Mèdiques i de la Salut de Catalunya i de Balears (l’Academia) y la Societat Balear de Medicina Familiar i Comuniària (Sbmfic). Tres médicos de familia y tres especialistas hospitalarios actualizaron nuestros conocimientos en manejo de la insuficiencia cardiaca, nuevos tratamientos anticoagulantes y anticoagulación en fibrilación auricular, y en diagnóstico y tratamiento del cáncer colorrectal. Sin que sirva de precedente, la asistencia fue mayor de la prevista y las intervenciones resultaron amenas e interesantes. Casi me falta decir que el marco fue incomparable y me fichan para el NO-DO.

Las sesiones fueron retransmitidas por videoconferencia al Colegio de Médicos de Menorca (en Ibiza hubo avería y no se pudo ver) y a través de streaming desde nuestro canal de Livestream gentilmente cedido a la Sbmfic para la ocasión. Nuestra emisión fue un poco lo-fi y tuvimos que suspenderla prematuramente por agotamiento de las baterías (y falta de previsión nuestra) Pero aprendimos cosas y amenazamos con seguir por el camino del streaming en el futuro.

Gracias a Txema Coll ya están disponibles a través de la página de la Sbmfic las presentaciones de los ponentes y vídeos de las cuatro primeras intervenciones. Os las recomendamos vivamente. Aprovechad el fin de semana, que cada vez hay más lunes y menos sábados.

El retorno (y un adiós)

Como prometimos en julio, tras tres meses de reflexión y descanso y haciendo caso omiso de los tiempos difíciles que corren para la docencia y para la decencia, volvemos a la vida.

Nuestros residentes y tutores van a hacer aparición por aquí contándonos sus sesiones, sus lecturas, sus páginas favoritas. Vamos a tener casos clínicos, incidentes críticos y dosis equilibradas de buen humor y de mala leche. Vamos a contar con la colaboración fija de nuestras pediatras, nuestras psicólogas y nuestra enfermería. Esto va a ser fantabuloso.

Volvemos, y lo hacemos con una noticia agridulce. Se nos ha jubilado Paco Lluch.

Ha sido el enfermero con el que he trabajado los últimos 11 años, y el que se ha ocupado de nuestra Unidad Básica los últimos 28. Enamorado de su trabajo, querido por sus pacientes, apasionado por la cirugía menor, por el porqué de las cosas y por hacerlas bien. Ha llegado a los 65 en perfecto estado de revista y sólo espero que disfrute. Dicen que el hombre sabio es aquel que sabe cuando irse de una fiesta. Esta fiesta nuestra nos la están aguando y Paco, hombre sabio, se va. Mirad la carta al Director del Diario de Mallorca que envió una paciente.

Como regalo particular, le dejo este vídeo.

(Conflicto de intereses: sí, tengo conflicto de intereses paternofiliales con el actor del vídeo)

El lunes, primer caso clínico. Atentos en clase.

Vacaciones y reflexión

Hace tres años, en Julio de 2008, comenzaba esta aventura de trasladar la actividad docente de un centro de salud a la luego llamada blogosfera. Con épocas de mayor y menor actividad y acierto, se trataba de un empeño personal y, como tal, pasea los mismos defectos y virtudes que su autor. Creo que un blog docente necesita dar algún paso más adelante, contar con la implicación de los tutores y residentes del centro y que ellos doten al blog de líneas argumentales, de proyectos, de nuevas ideas. No quiero que se entienda como una queja hacia mis compañeros de centro, porque no lo es. Es un amago de reflexión sobre lo que debe ser un blog docente y hacia dónde debe caminar.

Creo que los meses de verano, la frescura de los porches, la lasitud de las hamacas, son una buena oportunidad para la reflexión. Bajamos la persiana del negocio hasta octubre. Aprovecharemos el verano para meditar, encontrar nuestro camino y volvernos a poner en marcha no con más ilusiones, pero sí con alguna certeza más. Si alguien tiene ideas que aportar, que no dude en hacérnoslas llegar.

Un abrazo a todos, especialmente a nuestros colegas y amigos de otros blogs docentes que sé que comparten muchas de nuestras inquietudes.

¿Cómo debemos prescribir?: la buena prescripción

Hace unas semanas Cecilia Calvo, farmacéutica de SSCC del Servei Balear de Salut y editora de la revista y el blog de El Comprimido, nos ofreció la posibilidad de realizar un intercambio de entradas entre su blog y el nuestro. Conscientes de que íbamos a salir ganando, le dijimos que sí. Ella está esperando aún nuestro post y nosotros ya podemos disfrutar del suyo.

La formación en una buena prescripción es una de las materias olvidadas en la formación médica especializada. Hablando de nosotros, los médicos de familia, y a pesar de que en nuestra formación se presta algo más de atención a este tema, nuestra mayor fuente de información sigue siendo la industria farmacéutica. Y, por si las nuevas tecnologías podían suponer una liberación, acontecimientos como el #2CBS (ver apartado de patrocinadores) demuestran que estamos más que dispuestos a meter al lobo en el corral de los corderos. Gracias a Dios las voces críticas tienen también altavoces más potentes para expresarse y personas como Cecilia Calvo nos demuestran que, sin falsos buenrrollismos, ni huecos gurús ni fantasmas perdonavidas, otra blogosfera y otra prescripción son posibles. Os dejo con ella. Si os quedáis con ganas de más, podéis seguirla en Twitter como @cecilicp.


¿Cómo debemos prescribir?: la buena prescripción

Hace unas semanas impartimos un curso sobre el “uso racional de los medicamentos (URM)” a residentes de medicina familiar y comunitaria del área sanitaria de Mallorca. Uno de los asuntos que abordamos fue cómo realizar una buena prescripción. Tenéis disponible la presentación que empleamos al final de esta entrada del blog.

En general, considero que los residentes MIR no reciben formación suficiente en este campo (¡y la formación en las especialidades hospitalarias es más deficitaria todavía que en la medicina de familia!). A esto se añade que los residentes son carne de cañón para los laboratorios farmacéuticos, que se ocupan de organizarles comidas, cenas y eventos varios sin que ellos tengan aún conciencia de que ese tipo de relaciones con la industria compromete, aunque parezca que no, su juicio a la hora de prescribir.

Porque el URM implica precisamente eso: adoptar decisiones razonadas sobre lo que prescribe a pesar de que, intencionadamente, se pretende denostar el término adjuntándole el componente del “racionamiento” de los medicamentos. Y es que, aunque el aspecto económico es importante, no es, ni mucho menos, el factor determinante.

La razón o el juicio clínico del médico debe aplicarse en primer lugar a la selección de medicamentos. Todo médico debería disponer de su conjunto de “medicamentos P”, seleccionados en función de los criterios de eficacia, seguridad, conveniencia y coste, a partir de la mejor evidencia científica y de información sobre medicamentos independiente y de calidad. Con estos “medicamentos P”, el médico debería ser capaz de tratar la mayor parte de los pacientes que entren en su consulta.

El proceso de prescripción razonada —descrito en la Guía de la Buena Prescripción de la OMS— implica en primer lugar definir el problema del paciente y especificar el objetivo terapéutico. Aunque esto parece un tema baladí, no lo es en realidad: ¿cuál es el objetivo terapéutico en un paciente con hipercolesterolemia?, ¿bajar sus cifras de LDL plasmático o reducir su riesgo cardiovascular? En función de que contestemos una u otra opción, estaremos más propensos a tratar a todo paciente hipercolesterolémico que entre en la consulta o bien tendremos la precaución de calcular su riesgo cardiovascular antes de instaurar un tratamiento con estatinas. Y la diferencia entre una y otra opción es sustancial.

Una vez definido el objetivo terapéutico, se debe seleccionar el medicamento a emplear, preferiblemente entre nuestros “medicamentos P”. No obstante, hay que asegurarse de que ese medicamento es el adecuado para cada paciente particular, en función de su situación clínica y de las características del medicamento (interacciones, contraindicaciones, precauciones,…). Una vez decidido el medicamento, debe escribirse correctamente la prescripción, especificando la vía de administración, la posología y la duración del tratamiento.

Es conveniente implicar a los pacientes en las decisiones relacionadas con su tratamiento y ofrécerles la información que necesiten para la administración correcta de los medicamentos, para que puedan reconocer las reacciones adversas importantes en caso de que las sufran y para que sepan cuándo deben volver al médico para el seguimiento y/o revisión del tratamiento. No existen los tratamientos “de por vida”, sino que su continuidad puede verse condicionada por un cambio en la situación clínica del paciente. Además hay que asegurarse de que se le realizan las pruebas complementarias necesarias para el seguimiento de la efectividad y seguridad del tratamiento farmacológico y de que éstas se realizan con las técnicas e intervalos apropiados.

El médico debe tener presentes los riesgos asociados al tratamiento farmacológico porque, no lo olvidemos, tratar a un paciente con un medicamento implica SIEMPRE exponerlo a un potencial riesgo, no sólo a reacciones adversas a medicamentos sino también a posibles errores de medicación. Hay que procurar prescribir con las mayores exigencias de seguridad, de modo que, si el riesgo asociado al medicamento que se pretende emplear es mayor que los posibles beneficios, hay que valorar la posibilidad de no prescribir el medicamento.

Teniendo presentes tanto los objetivos reales del tratamiento farmacológico— y el beneficio clínico real que suponen para el paciente— como los posibles riesgos, deberíamos ser capaces de reducir la polimedicación y, por tanto, los problemas relacionados con los medicamentos y el gasto injustificado.

Por otra parte, no debemos olvidar que al médico de familia le corresponde ordenar los tratamientos prescritos por los diversos médicos que asisten al paciente, de forma que la historia farmacoterapéutica se ajuste de la mejor manera posible a las necesidades del paciente y refleje una visión integral de éste. Es decir, el médico de familia debe ser el responsable de la conciliación de la medicación del paciente en el medio ambulatorio, para lo cual debe valorar razonadamente la continuidad, la modificación o la suspensión de las prescripciones sugeridas o iniciadas por el médico de atención especializada. Por ello —y aunque suene utópico dada la estructura y funcionamiento de nuestro sistema sanitario— hay que procurar una buena comunicación entre los diferentes médicos que tratan al paciente, con el fin de evitar malentendidos o errores en lo que respecta a su tratamiento.

Una buena prescripción produce claros beneficios en términos de resultados en salud, mejora la calidad de vida y el control de las enfermedades crónicas, y disminuye las complicaciones, los ingresos hospitalarios y la mortalidad de la población.

Adiós!!! No, mejor un hasta luego.

Nos han pedido que hagamos un escrito a modo de despedida ahora que finaliza nuestra residencia.
En breve nos tocará levantar vuelo y abandonar el nido, coger las riendas de nuestro propio buque aún sin rumbo y actuar como únicos capitanes del mismo. Se retirará la red de seguridad que hasta ahora teníamos en los malabarismos de la consulta, ahora toca el más difícil todavía.
Nos vamos contentos por haber adquirido las bases para desarrollar los cimientos de nuestra carrera profesional, contentos por las personas con las que nos hemos cruzado durante este camino y de haber aprendido de ellos de una forma u otra.
El viaje ha estado lleno de vicisitudes, hemos reído y hemos llorado, hemos disfrutado y hemos sufrido.
El tiempo transcurrido nos ha permitido adquirir conocimientos y habilidades, tal vez no completos, pero que sin duda servirán de guía para construir y afianzar aquellos que vayan viniendo.
Entre otras cosas hemos aprendido que existen varias formas de trabajar y relacionarse con los pacientes, tal vez ninguna mejor, tal vez ninguna peor, pero el haber visto la variedad en el ámbito laboral nos ayudará sin duda a crear nuestra propia forma personal de trabajo.

Han sido cuatro años de la vida en los que no sólo hemos aprendido medicina, durante estos hemos aprendido un poquito más de la vida: nos hemos hipotecado, casado, tenido hijos o casi, creado o afianzado nuestra familia. Se podría decir que tal vez hemos crecido un poquito no sol

o como médicos, sino también como personas. Desde aquí queremos dar las gracias a todos los que nos han enseñado algo, por pequeño que sea, a lo largo de este periplo, y especialmente a todos aquellos que están o han estado en algún momento de nuestra residencia en el CS de Calviá (no daremos nombres para evitar exclusiones accidentales), incluidos residentes de otras promociones.

Gracias por mostrarnos que la medicina de familia no es sólo recetas y bajas, que se extiende más allá de la consulta circunscrita a cuatro paredes, por enseñarnos a trabajar de manera integrada e integradora, por mostrarnos “otras” formas de pasar la consulta, por hacernos ver que “no todo está en los libros”.
El 23 de Mayo hemos dicho, con ojos vidriosos, voz de chico adolescente y la esperanza de compartir momentos en breve, no adios, sino HASTA PRONTO!!!.

Rosmary y Carlos.

Resis y tutores

Miquel, Rosmary, Patricia, Carlos y Bernardino

(más fotos en nuestra página de Facebook http://is.gd/VwLLWC)

Haití

Dentro de quince días una nueva hornada de médicos de familia terminará su formación especializada y saldrá a la jungla del mercado laboral. Suplencias en centros de salud, algún afortunado con interinidad, pools terribles, guardias de PAC, urgencias hospitalarias, urgencias en hospitales privados, másters en medicina alternativa, industria farmacéutica… los caminos van a ser muchos y difíciles.

Aprovecho que Juana Rodrigo me ha pedido difusión para recomendaros otra alternativa; el trabajo para ONG sanitarias y, más concretamente Médicos del Mundo. Muchos de los que lo han probado han quedado enganchados para siempre, y ninguno lo olvidará. ¿Por qué Médicos del Mundo? Pues por que Juani es amiga mía y porque uno tiene también un pasado.

¿No tienes ofertas laborales que te satisfagan? ¿Tienes ganas de nuevas experiencias? ¿Quieres dar una salida útil a tu formación?

Facebook

Estamos cambiando nuestro perfil en Facebook. Vamos a dejar de ser una «persona» para pasar a ser una «página». Esto, que así dicho suena mal, resulta ser lo más indicado para perfiles como el nuestro.

¿Qué tenéis que hacer para manteneros al día de nuestros cambios de estado y de humor a travás de Facebook? Sencillo. Lo primero, haced clic en la siguiente imágen:


Os llevará a nuestra página en Facebook. Allí tenéis que buscar el botoncito de Me gusta, que andará a la derecha de nuestro nombre, según se mira.

Hacéis clic en él y voilà!, ya está. A partir de ahora recibiréis nuestras actualizaciones de estado en vuestra página de inicio de Facebook. Esta semana, por ejemplo, hemos destacado:

  • Caso interactivo NEJM: a 25-year old woman presented to her primary care physician for evaluation of abdominal pain
  • Arch Intern Med: The Efficacy of Proton Pump Inhibitors for the Treatment of Asthma in Adults. A Meta-analysis
  • Viletanos: Manos en ráfaga
  • El Comprimido_blog :¿Es la dronedarona una buena opción para mi paciente con fibrilación auricular?
  • Therapeutics Letter: Gabapentin for pain: New evidence from hidden data

Os damos una semana. El próximo viernes desaparecerá el perfil personal de Docencia Calvià y quedará la página. Tranquilos, seguiremos rockeando en el mundo libre.


Lenguaje Médico II

Continuando con la valoración de nuestro uso del lenguaje hoy comentaré algo sobre los acrónimos y abreviaturas. Existen una serie de ellos que de forma universal son aceptados en cualquier lugar del ámbito sanitario: DM, HTA, TAC, DLP, RX… Pero desgaciadamente hay otros que no lo son tanto, en algunas ocasiones son remanentes que han quedado tras finalizar la carrera, adoptados durante nuestra época de coger apuntes. Han ido haciéndose hueco en nuestro uso habitual hasta hacernos creer que son de aplicación universal (sin ser nada de eso) Pongo aquí algunos ejemplos personales, y como cada uno tendrá los suyos, habrá pues, tantas variedades como sujetos:

– Tratamiento: TTO.

– Diagnóstico: DCO.

– Paciente : PTE (peligroso pues también es util para pendiente).

– Traumatismo: Ttismo.

La escasa universalidad de la mayoría de estas abreviaturas hace que debamos hacer un esfuerzo para comprenderlas, según el contexto en el que se use, pero si además donde hemos de leer es una nota manuscrita (y ya sabemos todos, como tópico, que los médicos tenemos mala letra) y no en un texto mecanografiado, este esfuerzo se hace casi titánico.

Es decir si en un texto encontramos:

– CCEE: ¿consultas externas vs cuerpos extraños?.

-AP: ¿anteroposterior, antecedentes personales, auscultación pulmonar, anatomía patológica?

-ACO: ¿anticonceptivo oral vs anticoagulante?

La lista puede ser interminable.

Otros por contra parecen responder a modas y cambiar a antojo del uso o definición más aceptado de forma general en ese momento.

– El actual Síndrome de Apnea/Hipopnea Obstructiva del Sueño ha pasado por y según quien lo use: SAOS, SAHOS, SAHS

– La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) puede se también una BroncoNeumopatía Crónica Obstructiva (BCNO) o una Obstrucción Crónica al Flujo Aereo (OCFA).

– Síndrome del Ovario Poliquístico: SOP vs SOPQ.

Para más ejemplos está el diccionario de siglas médicas de Yetano y Alberola.

Con todo esto no quiero decir que no se deban usar abreviaturas y siglas, pero dejo una pregunta ¿somos conscientes, cuando escribimos, si lo que estamos escribiendo es para nosotros mismos o por el contrario es también para que lo lean otros? y de ser el segundo caso, ¿queremos que esos otros nos entiendan?.


Lenguaje médico

Comienza hoy su colaboración como editor asociado del blog nuestro R4 de MFyC Carlos Molero. Le queda poco en el convento pero promete seguir con nosotros. Os dejo con él.

No dejan de sorprendernos los pacientes que de vez en cuando llegan a la consulta con expresiones chocantes: «me duele el tubillo…», «yo ya he tenido cólicos frenéticos antes…», «mi padre murió de diabetis…», «soy alérgico al esparatrapo…».

Pero el mal uso del lenguaje no es exclusivo de los pacientes, con el paso del tiempo, desde que iniciamos nuestra carrera los sanitarios tendemos a adoptar malas costumbres , modificando y en ocasiones dando nuevos sentidos a algunas palabras. Este hecho se afianza con el paso de los años, lo hacen nuestros maestros,  los catedráticos, los adjuntos, nuestros tutores… y con la inercia terminamos haciéndolo nosotros hasta integrar las palabras en nuestro vocabulario habitual.

Tal es el caso de las siguientes «adopciones»:

Estadío, donde debemos decir estadio. Es errónea la acentuación estadío, a pesar de ser frecuente en textos médicos.

Perifería, donde debemos decir periferia. periferia. ‘Contorno o alrededores’. Es voz llana: [periféria]. Es incorrecta la forma con hiato perifería.

-Mención especial merece la palabra disnea: Hiato de pronunciación similar a las palabras tarea, guinea o marea. En Mallorca tiende a pronunciarse acentuando la i, cuando lo correcto sería remarcar la acentuación en la e. Sin embargo sus variantes tienden a ser bien pronunciadas (no he visto a nadie que pronuncie or-tóp-ne-a, po-líp-ne-a, ta-quíp-ne-a o similares). Hay que explicar que disnea en catalán (o mallorquín) tiene la misma pronunciación que en castellano, con acento en la e.

-Como mala traducción del inglés y tremendamente extendida y aceptada por nuestra comunidad tenemos la palabra severo/a para marcar la intensidad de una enfermedad. Me permito aqui copiar textualmente la explicación completa que el diccionario panhispánico de dudas da al respecto:

severo -ra

1. En español significa ‘duro en el trato o castigo, o rígido en la observancia de una norma’ y ‘que denota severidad’: «Era mucho atreverse ante aquel hombre severo al que veía como padre y como esposo» (UPietri Visita [Ven. 1990]); «Era un hombre maduro y con aspecto severo» (Cebrián Rusa [Esp. 1986]). Puede aplicarse también a las estaciones del año que tienen temperaturas extremas —un invierno severo—. Debe evitarse su uso como sinónimo de grave, importante o serio, calcos rechazables del inglés severe: «En los asmáticos con un cuadro severo es esencial inhalar la medicación […] en la media hora previa al ejercicio» (Mundo [Esp.] 20.2.97); «El PRI sufrió un severo debilitamiento electoral» (País [Esp.] 17.7.97); en el primer caso debió decirse grave y, en el segundo, importante o serio.

2. De igual modo, el sustantivo abstracto severidad (‘cualidad de severo’) no debe usarse como sinónimo de gravedad, magnitud o importancia: «El tamaño de la glándula no determina la severidad de los síntomas» (Mundo [Esp.] 13.2.97); «La severidad de la derrota sufrida […] silenció ayer a los rebeldes tories» (País [Esp.] 3.5.97)

«El médico que sólo sabe de medicina, ni de medicina sabe» Letamendi.