El lobo con piel de cordero

La Agencia Española del Medicamento publicaba en diciembre una nota alertando del riesgo de hipomagnesemia asociado a los medicamentos inhibidores de la bomba de protones. dado que se trata de una de las clases de medicamentos más prescritos en nuestro país, la alarma nos incumbe a todos. Como demostración de que esas cosas pasan en la vida real y no solo en la mente de los agoreros, nuestra R3 Marina Ortuño nos deja esta interesante sesión sobre un caso real que, además, no está cerrado.

Serie blanca

Continuando sus sesiones sobre parámetros hematológicos, nuestro R1 y feliz papá Bernardino Marcos nos deja entre pañal y pañal otra sesión, esta vez sobre la serie blanca.

Hoy sabemos que…

…  el artículo 75 de la Ley 29/2006, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, recoge que

2. Las Administraciones públicas sanitarias dirigirán sus actuaciones a instrumentar un sistema ágil, eficaz e independiente que asegure a los profesionales sanitarios información científica, actualizada y objetiva de los medicamentos y productos sanitarios.

4. Las Administraciones públicas sanitarias promoverán la publicación de guías farmacológicas y/o fármacoterapéuticas para uso de los profesionales sanitarios

gracias a la nota sobre información y evaluación independiente sobre medicamentos hecha pública ayer por la SEFAP, CMENM (Comité Mixto de Evaluación de Nuevos Medicamentos) y el grupo GENESIS (el de la SEFH, no el de Gabriel y Collins)

Es decir, publicaciones como El Comprimido no son opcionales. Las exige la ley.

¡Al reader!

Juan Simó es un médico de familia del barrio de la Rochapea, en Pamplona. Lleva años estudiando el gasto sanitario público español. Haced una búsqueda rápida sobre el tema y suyos serán muchos de los artículos imprescindibles. Si seguís MEDFAM-APS (¿aún no? ¿en serio?) sus intervenciones sobre el tema son magistrales. Acaba de abrir blog con la intención de compartir sus conocimientos, y amenaza con hacerlo de forma amena.

Se llama Salud, dinero y…atención primaria.

Hoy sabemos que…

…los médicos residentes británicos tienen el deseo y la capacidad de contribuir a la mejora de su sistema de salud, pero no perciben que su entorno laboral sea receptivo a sus ideas y habilidades. El 91% han tenido alguna idea sobre mejoras  y solo el 10,7% han visto sus ideas llevadas a la práctica. Es deber del NHS hacer que todos sus trabajadores se sientan valorados y comprometidos en momentos de recortes económicos como los actuales.

¿Y aquí?

Gilbert A, Hockey P, Vaithianathan R, Curzen N, Lees P. Perceptions of junior doctors in the NHS about their training: results of a regional questionnaire. BMJ Qual Saf (2012). doi:10.1136/bmjqs-2011-000611

RCP

Nuestra R3 Marina Ortuño nos deja un recuerdo de las últimas actualizaciones en reanimación cardiopulmonar del ERC 2010.

Si tenéis más tiempo, podéis encontrarlas completas en este enlace a la página del European Resuscitation Council.

Hoy sabemos que…

…el cribado de cáncer de próstata mediante PSA en población española asintomática no ha demostrado disminuir la mortalidad tras 15 años de seguimiento.

Sin que eso signifique juzgar a nadie, Docencia Calvia NO se va a presentar al premio a mejor blog sanitario ni a ninguno similar. Nos basta con que nos sigan los que lo hacen. Estuvimos en el #1CBS y ya vimos mariposear a la industria. Nos contaron que el #2CBS fue ya una invasion.

Creemos que cada cosa en su sitio y que #bigpharma acabará copando también la blogosfera, pero no con nuestra ayuda. Ni con la de algunos otros. Saludos, abrazos y besos (gratuitos).

RGE y enfermedades de la vía aérea

Nuestra R1 de MFyC Adriana Helmfelt nos manda desde neumología esta sesión con una revisión del reflujo gastroesofágico y su relación con enfermedades de las vías aéreas.

Adriana aprovecha también para recomendarnos la revista Archivos de Bronconeumología. En abierto y organizado por secciones, artículos más leídos o búsqueda directa. También hay una sección de normas de publicación, suscripciones, etc. Hay opciones para ver números anteriores, suplementos, y avance de los próximos artículos que serán publicados.

Prescripción individualizada de ejercicio físico I: conceptos postnavideños

Segunda colaboración de Manuel Sarmiento sobre ejercicio físico.

En estas fechas de inicio de año mucha gente se plantea como nuevo propósito para el nuevo año, nuevos y viejos retos que tenía abandonados. Uno de los más típicos es apuntarse al gimnasio o hacer ejercicio regularmente, para así calmar la conciencia tras las copiosas “comilonas” de las fiestas navideñas. Por ello, es posible que nos llegue a la consulta del médico de familia más de un usuario pidiendo consejo al respecto.

 Para realizar una prescripción correcta de ejercicio es importante tener un cuenta unos conceptos:

  • Actividad física: movimientos o conjuntos de movimientos realizados por musculatura esquelética que genera un gasto energético.
  • Ejercicio físico: actividad física planificada, programada y estructurada.
  • Deporte: ejercicio físico con normativa y reglamente.

En muchas ocasiones se utilizan ambos términos como sinónimos y aunque pueden derivar de un mismo tipo de actividad física e incluso producir un mismo gasto energético, su mayor diferencia es al objetivo que se busca en su realización. Es decir, el objetivo de la actividad física es otro y la realización de esos movimientos es secundaria al cumplimiento del objetivo. El objetivo del ejercicio es la propia acción del ejercicio. Y el objetivo del deporte suele ser competitivo ya sea en competición reglada o en unos tiempos/marcas personales que queremos mantener o superar. Por ejemplo: una acción que puede ser ir de Calviá a Sta Ponsa en bibicleta puede ser actividad física si  es una persona que trabaja en Sta Ponsa y vive en Calviá y decide cada día ir al trabajo en bici; el objetivo principal es el transporte de Calviá a Sta Ponsa. En cambio podría considerarse actividad física si esa misma persona que vive en Calviá se plantea que todos los jueves por la tarde y los sábados por la mañana va a coger la bici y se va a ir a Sta Ponsa; en este caso el objetivo es la propia realización de la actividad física. La última posibilidad sería que existiera una competición de ciclismo (ya sea contrarreloj o contra otros participantes) de Calviá hasta Sta Ponsa cuyo objetivo principal sería hacer el trayecto lo más rápido posible o llegar lo antes posible. Esto se consideraría deporte. También sería deporte si esa misma persona que realiza el trayecto en bicicleta de Calviá a Sta Ponsa se cronometrase e intentara cada vez realizar el trayecto en el menos tiempo posible como objetivo principal aunque no existiera competición organizada.

Para una buena prescripción de ejercicio es importante pensar en ello como si fuera un medicamento normal y corriente. Un “medicamento” que aumenta la supervivencia y la calidad de vida, disminuye el riesgo cardiovascular, disminuye el riesgo de osteoporosis, diabetes mellitus 2, hipertensión arterial, dislipemias, obesidad, insuficiencia venosa, etc y además ayuda a su control, mejora el insomnio, las digestiones, los dolores articulares y musculares, la ansiedad, aumenta la calidad de vida en EPOC, insuficiencia cardíaca y trastornos del ánimo. Y además ayuda a la socialización y a mantener la autonomía en las actividades de la vida diaria. La práctica de ejercicio regular también esta relacionado con la disminución de incidencia de algunos tipos de cáncer como de colon y mama así como en la mejora de su evolución. ¿Os imaginais un medicamento que hiciera todo esto? ¡Sería fantástico y “costaría un riñón”! Seguramente haría falta visado de inspección…Seguramente a los laboratorios no les “compensaría” que existiera…Seguramente sea más eficiente invertir en promoción de actividad física que en medicamentos…pero bueno me dejo de reflexiones al respecto para otro día.

Como todo “medicamento”, el ejercicio físico se tiene que prescribir bien, conociendo sus indicaciones, sus efectos secundarios (que los tiene, y algunos muy importantes), sus contraindicaciones (absolutas y relativas) y una cosa muy importante su posología. ¿Verdad que nadie le dice a un paciente ante una neumonía o ante una otitis media: “Tómese un antibiótico”? ¡Noooo! Le decimos el nombre exacto del antibiótico (amoxicilina o el que sea), con una dosis exacta (500 mg, 875 mg….) y una pauta: un comprimido cada 8 horas durante una semana. Pues con el ejercicio es lo mismo. No es del todo correcto decirle a alguien: “Haga ejercicio” o “Vaya a correr”, así sin más.

Para ello existen herramientas que nos pueden ayudar a realizar una prescripción correcta o por lo menos a acercarnos a ello. En unas semanas seguiremos descubriendo las posibilidades que tenemos desde una simple consulta de médico de cabecera. Mientras tanto… ¡A ir al gimnasio a quemar esos mantecados y esa “lechona”!