No nos resignamos

Hoy 1 de Septiembre de 2012 esta bitácora está de luto ante el retroceso de nuestro Sistema Sanitario por la aplicación del Real Decreto Ley 16/2012 mediante la cual se excluye de la asistencia sanitaria no urgente a los más débiles, rompiendo la universalidad del mismo y sin plantear siquiera una alternativa clara, justa y equitativa.
Como profesionales sanitarios no nos resignamos e invitamos a todos los ciudadanos y gestores de bien a no cumplir esta medida injusta que además atenta contra los derechos humanos.

Mourinho y la ética de las pequeñas cosas

Hoy quiero recomendar un texto previamente citado por otros blogs docentes (originalidad mía=0). Mercedes Pérez, médico general en Madrid, pone a nuestra disposición esta pequeña delicia:

Ojo con los grandes temas que llenan los medios (eutanasia, embriones, aborto…) Son importantes, y todos debemos tener una opinión sobre ellos y sobre cómo enfocarlos ante el paciente individual. Pero en nuestra práctica diaria vamos a encontrar muchas más oportunidades de lidiar con temas éticos, aparentemente menores, pero en los que se pone en juego nuestro verdadero estilo y valor profesional.

Mercedes Pérez nos alerta sobre la importancia ética de gestionar bien el tiempo, dejando de dedicarlo a cosas inútiles y, en ocasiones, ponzoñosas, para dedicárselo a lo verdaderamente necesario. Cuestiones como la relación con la industria, la prevención cuaternaria y la ley de cuidados inversos andan por ahí.

Nos alienta a mantener un trato cortés y empático con pacientes y familiares, sean cuales sean su aspecto, patología, clase social o prejuicios que nos despierten. Es una cuestión de ética y de efectividad.

El manejo de la incertidumbre consustancial a nuestra práctica, manteniendo unos altos estándares de calidad científica que eviten que caigamos del lado de la (cito) irracionalidad romántica (todo para el paciente) y la irracionalidad técnica (todo para la organización). El manejo de los errores que siempre van a aparecer es otro de los aspectos que toca.

Cito también la conclusión:

En la práctica clínica nos jugamos nuestros valores, aquello que apreciamos más los médicos y pacientes. En torno a esos valores hay de continuo cuestiones éticas que consideramos “pequeñas” frente a las “importantes”. Pero las cuestiones éticas ni son grandiosas, ni son teóricas, ni son excepcionales. Las cuestiones éticas son prácticas, frecuentes e importantes y exigen el compromiso profesional, científico y humano del médico general.

Las cuestiones éticas pequeñas son las que nos definen. Uno no elije a sus amigos ni a sus amores por sus opiniones respecto a temas grandiosos (la vida, la muerte, el ser, la nada…) si no por su comportamiento diario, su amabilidad, empatía, entereza, fiabilidad.

Como ejemplo actual, Mourinho puede ser un entrenador de fútbol con un palmarés grandioso y un futuro espectacular, pero su actitud ante las pequeñas cosas (su soberbia con los que son más humildes que él, el gusto por la marrullería técnica y dialéctica, su mueca despectiva) denotan unos rasgos de personalidad que no deberían ser alentados. Mourinho ha triunfado y lo seguirá haciendo, los suyos lo adoran, pero ¿querrías que tu médico de cabecera se comportara como Mourinho? Yo no querría que entrenase a mi equipo (y eso que no nos vendría mal)

Mientras llega el lunes el partido, leed a Mercedes Pérez y que gane el mejor.

Conflicto de intereses: es público mi amor por los blanquillos del león. Mi hijo mayor es del Barça y mi padre del Madrid.